Cómo imantar miniaturas: guía completa para Warhammer y otros wargames

Si llevas tiempo en el hobby, seguramente te ha pasado alguna vez.

Terminas de pintar una unidad, la guardas para llevarla a una partida y cuando llegas descubres que varias miniaturas se han caído dentro de la caja. Alguna lanza rota, pintura saltada o piezas que aparecen donde no deberían. 

O quizás eres de los clásicos maletines con espuma. En ese caso seguro que conoces el ritual: llegar antes que nadie, sacar las miniaturas una a una y volver a montar el ejército sobre la mesa mientras tu rival espera pacientemente a que termines de desplegar.

Por eso cada vez más jugadores utilizan imanes en sus miniaturas, es más práctico, es más seguro y sobre todo muy muy rápido.

Imantar las peanas permite transportar ejércitos completos de forma mucho más eficiente, además de facilitar el uso de bandejas de movimiento y sistemas de almacenamiento magnéticos. Una vez pruebas un ejército imantado, volver atrás resulta casi imposible.

En esta guía veremos qué imanes utilizar, cuándo elegir N35, N52 u otras alternativas, qué tamaños suelen funcionar mejor y cómo instalarlos correctamente para evitar errores habituales.

¿Merece la pena imantar miniaturas?

En mi opinión, sin duda sí. Y esto lo escribe alguien que ha estado décadas utilizando maletines con esponjas para custodiar y transportar sus minis. 

Probablemente sea una de las mejoras más útiles que puedes hacer a cualquier ejército.

No importa si juegas a Warhammer: The Old World, Age of Sigmar, Warhammer 40,000 con sus ingentes cantidades de miniaturas u otros sistemas que no usen tantas. El problema del transporte es exactamente el mismo.

Las ventajas son bastante evidentes:

  • Menos roturas durante el transporte.
  • Menos desgaste de la pintura.
  • Mayor comodidad al mover unidades completas.
  • Mejor organización en vitrinas y cajas.
  • Compatibilidad con bandejas de movimiento imantadas.

Además, el coste suele ser muy reducido comparado con el tiempo que invertimos montando y pintando nuestras miniaturas.

N35 o N52: la duda más habitual

Si estás empezando en la aventura del imantado de miniaturas, probablemente hayas visto estas dos nomenclaturas en los imanes y no tengas claro cuál elegir.

La diferencia principal está en la fuerza magnética.

Los N52 son más potentes que los N35, pero eso no significa que siempre sean la mejor opción.

Para la mayoría de miniaturas de infantería, unos N35 bien dimensionados funcionan perfectamente. De hecho, muchos aficionados los utilizan durante años sin necesidad de pasar a una fuerza superior.

Los N52 empiezan a tener sentido cuando hablamos de miniaturas más pesadas, monstruos, caballería o vehículos donde necesitamos una fijación extra o sobre todo en aquellas miniaturas de metal con un peso muy grande para su baja superficie.

Muchos jugadores "por seguridad" ponen imanes MUCHO más potentes de lo que deberían, y la realidad es que luego ¡No se pueden ni despegar o incluso se dañan las miniaturas por hacer fuerza para separarlas! Siendo esto totalmente contraproducente con el objetivo del imantado, por eso es importante elegir el tamaño y la potencia adecuados para cada miniatura.

Aunque cada miniatura es un mundo, una buena regla práctica sería:

  • Infantería pequeña de plástico → N35 de 3x2mm
  • Infantería de plástico → N35 de 3x2mm puede servir, aunque recomendaría N35 de 5x2mm o N52 de 3x2mm
  • Infantería de metal → N35 de 5x2mm o N52 de 5x2mm si vemos que es voluminosa, (No es lo mismo un elfo de metal que un orco de metal, puede ser más del doble o triple de peso).  También podemos jugar colocando varios más pequeños en cada esquina de la peana, de 3x2mm en cualquiera de sus dos potencias.
  • Caballería o monstruos como ogros o tamaños similares → Colocaría dos imanes en la base de N35 de 5x2mm si son de plástico o de metal no muy pesado, si son voluminosos y pesan lo suyo, ya me iría a dos N52 de 5x2mm o uno de N35 de 10x2mm en el caso de los monstruos más pesados, aunque cuidado, que estos últimos hay que ver que la peana sea apta para acogerlos, empieza a ser un tamaño considerable. .
  • Monstruos grandes, carros y vehículos muy grandes → recomendaría 4 imanes de N52 de 5x2 mm o varios imanes N35 de 10x2 mm. Los imanes N52 de 10x2 mm los reservaría para los casos más extremos de volumen y peso.

Cómo pegar los imanes correctamente

Una vez elegido el tamaño y la potencia adecuados, toca instalarlos correctamente.

Mi recomendación es utilizar cianocrilato (superglue) y comprobar siempre la polaridad antes de pegar. Parece una obviedad, pero todos hemos terminado alguna vez con una miniatura que repele a las demás por no revisar este detalle.

También es importante que el imán quede lo más centrado posible dentro de la peana para repartir mejor la fuerza de sujeción o uno en cada esquina si vas a poner varios en una peana.

Si utilizas bandejas de movimiento o cajas metálicas para transporte, unos buenos imanes N35 o N52 correctamente instalados serán más que suficientes para la gran mayoría de ejércitos.

Conclusión

Imantar miniaturas es una de esas mejoras que parecen pequeñas hasta que las pruebas por primera vez y ya no puedes vivir sin ello.

Reduce roturas, protege la pintura y hace mucho más cómodo transportar y desplegar cualquier ejército. Lo importante no es elegir siempre el imán más potente, sino el más adecuado para cada miniatura.

Si estás empezando, los N35 suelen cubrir la mayoría de necesidades. Para miniaturas especialmente pesadas, los N52 aportan un extra de seguridad muy útil.

Si estás pensando en empezar a imantar tu ejército, puedes echar un vistazo a nuestra selección de imanes N35 y N52 para miniaturas y wargames. Seguro que encuentras una opción que se adapte a lo que necesitas.

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